
Nuestra comunidad parroquial recibió con inmensa alegría la visita de la Virgen Peregrina de Fátima, un regalo de fe que reunió a nuestras familias alrededor de la oración, el Santo Rosario y el amor de nuestra Madre Santísima.
En este encuentro de gracia, pusimos en las manos de María nuestras intenciones, la paz del mundo, las familias de nuestra comunidad y el futuro de Colombia. Su presencia nos invitó a renovar nuestra fe, abrir el corazón a Dios y caminar siempre de la mano de Jesús.
Que cada mirada a María fortalezca nuestra esperanza y que su mensaje de oración y conversión siga iluminando la vida de todos los fieles que acompañaron esta hermosa visita.

