
En nuestra Parroquia Santa Lucía, vivimos el Sábado Santo como una noche llena de esperanza, recogimiento y profunda alegría, donde la oscuridad fue vencida por la luz de Cristo.
La celebración inició con la bendición del fuego nuevo, signo de la presencia viva de Dios que renueva todas las cosas. A partir de este fuego encendimos el cirio pascual, y poco a poco la luz se fue compartiendo entre todos los fieles, iluminando nuestra parroquia con la llama de cada cirio, creando un ambiente lleno de fe y significado.
En medio de esta luz, se elevó el canto del Pregón Pascual, proclamando con gozo la victoria de Cristo sobre la muerte y anunciando la gran noticia de la Resurrección.
Asimismo, vivimos la bendición del agua, recordando nuestro bautismo y renovando nuestro compromiso de vida cristiana, en una celebración que tocó profundamente nuestros corazones.
Fue una noche verdaderamente especial, donde como comunidad nos unimos para celebrar que la luz de Cristo brilla para siempre en medio de nosotros, llenándonos de esperanza y vida nueva.✨







